Cada vez más consumidores eligen marcas con valores que reflejan su propia forma de ver el mundo. Y entre esos valores, la sostenibilidad destaca como una prioridad clara. En REETMO lo vemos a diario: las marcas que apuestan por una comunicación ecológicamente consciente construyen reputación y, al mismo tiempo, logran diferenciarse en un mercado saturado de mensajes similares. Porque cuando la sostenibilidad se convierte en narrativa de marca, el impacto trasciende lo comercial.
La sostenibilidad como estrategia de marca
Integrar la sostenibilidad en las estrategias de marketing no es una moda, sino una necesidad estratégica. Este enfoque permite a las marcas construir una narrativa coherente con los valores de sus públicos, reforzar su posicionamiento y generar lealtad a largo plazo.
Cuando se comunica de forma auténtica y transparente, la sostenibilidad mejora la percepción corporativa y, además, puede convertirse en una ventaja competitiva tangible.
Casos destacados de campañas sostenibles
Uno de los casos en los que he tenido la oportunidad de participar desde REETMO ha sido el de Ecoembes. El objetivo era claro: educar en el reciclaje de envases específicos mediante una estrategia de Retail Media diseñada para impactar al consumidor en el momento decisivo de la compra.
Recientemente hablamos de esta campaña en la jornada «Retail Media Up: claves para los CMOs» para mostrar un ejemplo de cómo el Retail Media puede ser una poderosa herramienta de transformación cultural. Esta iniciativa demuestra que una comunicación bien planteada no se limita a transmitir valores ecológicos. Tiene la capacidad real de generar comportamientos sostenibles a través de canales relevantes y estratégicamente dirigidos.
Otro caso que podemos poner como ejemplo es el de la campaña “Abre la puerta a una vida más circular” de IKEA, desarrollada por McCann España. Esta iniciativa invita a los consumidores a replantearse su relación con los objetos cotidianos, promoviendo la reutilización y el alargamiento del ciclo de vida de los productos.
El spot principal de esta campaña mostraba las múltiples vidas de una mesita de noche, ilustrando cómo pequeños gestos en el hogar pueden contribuir significativamente al cuidado del planeta. La campaña tuvo una amplia difusión en televisión, medios digitales, redes sociales y soportes exteriores, y fue exportada a varios países europeos.
También destaca la acción de Lush con su campaña centrada en el uso de productos «naked», es decir, sin envase. Esta iniciativa fue comunicada a través de escaparates interactivos, contenido audiovisual en redes sociales y experiencias en tienda. El objetivo no era simplemente explicar el producto, sino invitar al consumidor a formar parte activa del cambio, fomentando una comunidad comprometida con un consumo responsable.
Evitar el greenwashing: autenticidad y transparencia
En este contexto, la delgada línea entre sostenibilidad real y greenwashing se vuelve cada vez más relevante. Los consumidores son cada vez más exigentes y críticos, y una comunicación mal planteada puede generar el efecto contrario al deseado.
Por eso, en REETMO creemos que las campañas deben reflejar acciones auténticas y medibles, con indicadores claros y un relato transparente (marketing ético). Las marcas que comunican desde la verdad generan confianza, fidelización y diferenciación.
Doble impacto
La sostenibilidad ya no es un valor añadido, sino un criterio de elección. Las marcas que entienden esto están transformando sus campañas de marketing en plataformas de cambio. A través del Retail Media, pueden llevar ese mensaje al punto de venta, al canal digital y a todos los espacios donde se decide una compra. Y si esa comunicación se basa en acciones reales y bien comunicadas, el impacto es doble: en el planeta y en el posicionamiento de marca.